CRM B2B o B2C: qué cambia según a quién vendes

Equipo Kairux 7 min de lectura

CRM B2B o B2C: qué cambia según a quién vendes

Elegir un CRM B2B o B2C depende de a quién vendes: si vendes a empresas, la ficha gira en torno a una organización con varias personas; si vendes a particulares, gira en torno a una persona y su historial de compras. Cambian la ficha, el embudo y el seguimiento, aunque el CRM sea el mismo programa.

B2B significa «de empresa a empresa» y B2C «de empresa a consumidor». Un CRM es el programa donde cada cliente tiene su ficha con su historial. Piensa en un taller que vende a 10 flotas de empresas y en una peluquería que vende a 200 vecinos: los dos necesitan ordenar clientes con WhatsApp Business, pero no se parecen en nada los pasos de una venta.

Primero se aclara qué es cada modelo, luego qué cambia en la ficha y en el embudo y por último cómo ayuda la IA en cada caso. Para el marco general, mira CRM a medida o estándar.

¿Qué es B2B y qué es B2C, sin vueltas?

B2B es la venta a otra empresa y B2C es la venta a una persona particular. La diferencia práctica es quién decide: en B2B suelen intervenir 2 o 3 personas y el ciclo dura semanas; en B2C decide una persona y el ciclo puede durar minutos.

  • B2B: pocos clientes, tickets altos, decisión compartida y ciclo largo.
  • B2C: muchos clientes, tickets menores, decisión individual y ciclo corto.
  • Mixto: negocios que venden a ambos, como un taller o una academia.

Por ejemplo, una empresa de limpieza que atiende a 15 oficinas y a 60 hogares tiene dos formas de vender a la vez. Además, el canal cambia: el cliente particular escribe por WhatsApp Business desde el móvil, mientras la empresa pide presupuesto por correo y exige una reunión. Un buen CRM admite ambas.

¿Cómo cambia la ficha del cliente?

La ficha B2B es el registro de una organización con varios contactos, cargos y un historial de reuniones; la ficha B2C es el registro de una persona con su teléfono, sus preferencias y sus compras. Además, la estructura de datos es distinta, y por eso conviene elegirla antes de importar nada.

  1. B2B: empresa, sector, tamaño, contactos con su cargo y quién decide.
  2. B2C: nombre, teléfono, canal preferido, última compra y motivo.
  3. En los dos: origen, etapa, próxima acción y fecha del último contacto.

Pongamos que un proveedor industrial atiende a 40 empresas con 3 contactos cada una: son 120 personas ligadas a 40 fichas de empresa, y 1 reunión al mes con cada una. Si el CRM solo tiene fichas de persona, se pierde la visión de la empresa. A la inversa, un comercio con 300 clientes particulares no necesita campos de cargo. Según el RGPD, guarda solo los datos necesarios en cada caso.

¿Cómo cambia el embudo de ventas?

El embudo es la lista de etapas de una venta, y el B2B es largo y tiene más etapas: contacto, reunión, propuesta, negociación y contrato, a veces con varias personas. El embudo B2C es corto: consulta, cita o compra y, después, la repetición. Mide cosas distintas, y por eso no sirve copiar el de otro.

En la práctica, un fabricante que vende a distribuidores mide cuántas reuniones acaban en propuesta, y un gimnasio mide cuántas visitas acaban en alta. En el primero, el seguimiento se hace cada 7 o 10 días durante meses. En el segundo, el aviso llega al día siguiente. Además, el valor de cada venta cambia lo que compensa invertir en perseguirla. Después, con Google Calendar se agendan las reuniones de las 8 oportunidades más calientes.

Un negocio B2B de 20 oportunidades abiertas necesita ver cuál lleva más de 30 días parada. Uno B2C de 200 consultas al mes necesita contestar en minutos. Para el caso industrial, mira CRM para empresas industriales B2B.

¿Dónde ayuda la IA en cada caso?

La IA es una ayuda distinta en cada caso. En B2C sirve sobre todo para contestar con rapidez a muchos particulares: el asistente de WhatsApp atiende a cualquier hora, resuelve dudas, cualifica y da cita en Google Calendar. En B2B sirve para filtrar, recoger los datos de la empresa y agendar la reunión con la persona adecuada.

Por ejemplo, un lead de un formulario de Meta entra a las 21:00. Primero, la IA le escribe y le llama en menos de un minuto. Luego pregunta el tamaño de la empresa y el objetivo, y por último propone una videollamada de 45 minutos. La llamada queda transcrita en la ficha. Se presenta como asistente virtual, y el equipo puede entrar en cualquier conversación.

Según el caso, se puede construir un buscador por empresa, permisos por rol y una conexión con el programa de gestión que uses. Lo viable se ve en la videollamada. Más información en nuestro CRM a medida con agentes de IA.

¿Cómo elegir entre un CRM B2B o B2C?

La elección se hace con tres preguntas: cuántos clientes tienes, quién decide la compra y cuánto dura el ciclo. Con menos de 50 clientes grandes y ciclos largos, necesitas un CRM de cuentas. Con cientos de particulares y ciclos cortos, uno de contactos y conversaciones rápidas.

  • Si tu ticket es alto y deciden varias personas, prioriza empresas y contactos.
  • Si recibes más de 100 consultas al mes por WhatsApp, prioriza velocidad.
  • Si vendes a ambos, exige que el CRM admita los dos tipos de ficha.

Pongamos que un negocio vende a 10 empresas y a 200 particulares, desde Meta y Google. Lo razonable es un CRM con dos tipos de ficha y un embudo para cada uno, no dos programas distintos. Además, pide que conserve el historial de WhatsApp, Instagram, correo y llamadas. Si tu proceso es muy propio, un CRM a medida lo recoge desde el primer día.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si vendo a empresas y a particulares a la vez?

Lo mejor es un solo CRM con dos tipos de ficha y dos embudos, para que ninguno estorbe al otro. Así el equipo ve todos los clientes en un sitio, pero cada venta sigue su propio camino, con sus etapas, sus avisos y sus plazos, que pueden ir de 2 días a 3 meses.

Por ejemplo, una academia que forma a 30 empleados de una empresa y a 80 alumnos particulares abre una ficha de empresa con tres contactos y 80 fichas de persona, con Google Calendar para las clases. El embudo de empresas tiene reunión y propuesta; el de particulares, consulta y matrícula. Además, los informes se separan para saber cuántos clientes llegan por cada vía. Con WhatsApp Business para los particulares y el correo para las empresas, cada canal queda en su ficha. Después de 3 meses, comparas cuál de los dos grupos deja más ingresos y más horas de trabajo.

¿Cuántos contactos debe tener la ficha de una empresa?

La respuesta es que la ficha debe poder tener todos los contactos que intervienen en la compra, que suelen ser entre 2 y 5 personas. Cada uno con su cargo y su papel: quien pide, quien paga y quien decide. Sin ello, el seguimiento se concentra en una sola persona y se pierde la venta si cambia de puesto.

En la práctica, anota en cada contacto cuándo fue la última conversación y por qué canal. Si el director de compras no ha contestado en 21 días, pero el responsable técnico sí, la ficha lo muestra. Según el RGPD, los datos de cada persona se guardan solo si son necesarios, aunque pertenezcan a una empresa. Primero se registra al contacto principal, luego se añaden los demás y por último se revisa cada trimestre. Un cambio de puesto se anota en la ficha con la fecha, y la AEPD recomienda además limitar los datos a lo necesario.

¿Sirve un asistente de IA en WhatsApp para vender a empresas?

La respuesta es sí para la primera parte de la venta, aunque la negociación sigue siendo humana. El asistente contesta al momento, recoge el nombre de la empresa, su tamaño y su necesidad, y propone una reunión con la persona adecuada del equipo. Se presenta como asistente virtual.

Por ejemplo, un responsable de compras escribe a las 19:00 pidiendo información. El asistente responde en menos de 1 minuto, pregunta cuántas sedes tiene y deja la ficha preparada. A la mañana siguiente, el comercial llama con todo el contexto. Pasadas 24 horas desde el último mensaje del cliente, según Meta, WhatsApp solo permite plantillas aprobadas, así que el seguimiento de las propuestas se prepara con ellas. Los plazos y condiciones de cada propuesta los fija siempre una persona. Con 15 propuestas abiertas, el asistente envía los 15 seguimientos y el equipo atiende las 4 respuestas.

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