Contratas a una esteticista y llega el momento de firmar. Y ahí surge la duda: ¿contrato indefinido, temporal, fijo-discontinuo? El tipo de contrato de esteticista que elijas no es papeleo sin importancia: define lo que puedes hacer si las cosas no salen bien, cuánto pagas de indemnización si se acaba la relación y si Inspección de Trabajo te puede sancionar por usar la figura equivocada.
Por qué esto no es un detalle administrativo
Desde la reforma laboral de 2021, el contrato temporal “para obra o servicio” que se usaba antes para casi todo ya no existe. Ahora la ley presume que la relación laboral es indefinida, salvo que puedas justificar muy bien por qué no lo es.
Esto afecta directamente a centros de estética: si contratas “temporal” sin causa real y Inspección lo revisa, el contrato se considera indefinido de oficio. Y si además hay sanción, se paga con recargo.
¿Tienes un centro de estética? Te contamos cómo tu WhatsApp puede responder solo.
💬 Háblanos por WhatsAppÚnete al grupo de novedadesContrato indefinido: la opción por defecto
Es el contrato estándar hoy en día. Se usa cuando la esteticista va a cubrir una necesidad estable del centro: la cabina de depilación láser que trabaja todo el año, el puesto de recepción y tratamientos faciales que no depende de la temporada.
- Puede tener periodo de prueba (normalmente 2 meses para no cualificados, hasta 6 para técnicos).
- La indemnización por despido improcedente es de 33 días por año trabajado (con tope de 24 mensualidades).
- Es el que más confianza genera en la esteticista y suele reducir la rotación.
Si tu centro tiene una carga de trabajo constante, este es el contrato que deberías estar usando en la mayoría de tus puestos.
Contrato temporal por circunstancias de la producción
Sustituyó al antiguo “eventual por circunstancias de la producción”. Sirve para picos puntuales: una campaña de Navidad con más citas de manicura y maquillaje, o una sustitución de baja médica.
Tiene dos modalidades:
- Circunstancias imprevisibles: máximo 6 meses (ampliable a 1 año por convenio).
- Situaciones previsibles y ocasionales: máximo 90 días al año, no necesariamente consecutivos.
El error habitual: usar este contrato para cubrir un puesto que en realidad es permanente. Si la esteticista lleva un año encadenando “temporales” para hacer siempre lo mismo, Inspección lo puede recalificar como indefinido.
Contrato fijo-discontinuo: el gran aliado de la estacionalidad
Muy útil si tu centro tiene temporadas marcadas: verano con más depilación, o campañas concretas de tratamientos corporales. La esteticista tiene un contrato indefinido, pero solo trabaja (y cobra) en los periodos activos.
| Ventaja | Para quién es |
|---|---|
| Antigüedad que se mantiene entre temporadas | Centros con picos estacionales claros |
| No hay que indemnizar al final de cada periodo | Negocios que repiten con la misma persona cada año |
| Genera compromiso: la esteticista sabe que vuelve | Centros que quieren fidelizar a su equipo |
El requisito clave: debe haber un llamamiento formal al inicio de cada periodo de actividad, y ese llamamiento tiene que quedar documentado.
Contrato de formación en alternancia: incorporar a alguien sin experiencia
Si quieres contratar a una recién titulada en un ciclo de estética que aún no tiene experiencia real en cabina, esta es la vía. Combina trabajo remunerado con formación, y suele tener bonificaciones en la cotización.
- Duración entre 3 meses y 2 años.
- El salario no puede ser inferior al SMI proporcional a la jornada.
- Requiere un plan formativo vinculado a un centro educativo o certificado.
Es una buena forma de “probar” a alguien con potencial sin asumir el coste completo de un contrato indefinido desde el primer día, y de formarla en tus propios protocolos.
¿Y contratar a una esteticista como autónoma?
Aquí hay que ir con mucho cuidado. Si la esteticista trabaja en tu centro, con tu horario, tus cabinas, tu aparatología y siguiendo tus indicaciones día a día, no es autónoma real aunque se dé de alta en el RETA. Es una relación laboral encubierta.
El famoso “falso autónomo” es una de las infracciones que más persigue Inspección de Trabajo en el sector estética, y las sanciones incluyen el pago retroactivo de cuotas de Seguridad Social de hasta 4 años.
La autonomía real solo tiene sentido si esa persona alquila su propia cabina dentro de tu centro, fija sus horarios, tiene sus propias clientas y factura por servicios, no por horas trabajadas.
Cómo elegir sin equivocarte
Antes de decidir, hazte estas preguntas:
- ¿Esta necesidad de personal es estable todo el año o solo en ciertos meses?
- ¿La persona tiene experiencia o necesita formación inicial?
- ¿Puedo justificar por escrito la causa si elijo un contrato temporal?
- ¿Va a trabajar con mi organización y mis medios, o de forma realmente independiente?
Cuando un centro crece y empieza a gestionar turnos de varias esteticistas, agendas cruzadas y bonos de clientas, llevarlo todo a mano se complica rápido. Ahí ayuda apoyarse en un software de gestión para centros de estética que centralice horarios, contratos y citas en un mismo sitio.
Un contrato bien elegido también libera tiempo
Parte del motivo por el que muchas propietarias improvisan con el tipo de contrato es simple: no tienen tiempo para mirarlo con calma entre citas, llamadas y mensajes de clientas que preguntan por horarios. Automatizar la parte repetitiva de la atención, como confirmaciones de cita o consultas frecuentes con un agente de IA en WhatsApp para centros de estética, deja más margen para dedicarle atención a decisiones que sí importan, como esta.
Y si tu equipo crece, tener claro el historial de cada clienta y cada esteticista asignada facilita mucho la gestión diaria; para eso conviene entender qué es un CRM para centros de estética y cómo se conecta con la parte de personal.
En resumen: elige según la realidad de tu puesto, no según la comodidad
No hay un contrato “mejor” en abstracto. Hay un contrato correcto según si la necesidad es estable o puntual, si la persona tiene experiencia o no, y si de verdad va a trabajar con autonomía o dentro de tu estructura.
Si tienes duda entre dos opciones, la regla práctica es: cuando la necesidad se repite año tras año, casi siempre acabas necesitando un indefinido o un fijo-discontinuo. Los contratos temporales sirven para lo puntual, no para tapar una plantilla que en el fondo es estable.
Revisa los contratos que tienes ahora en tu centro con esta lógica. Es probable que alguno lleve tiempo pidiendo a gritos convertirse en indefinido.
📌 Guía principal: descubre todo lo que un agente de IA para WhatsApp en centros de estética puede hacer por tu negocio.




