CRM a medida con envío de SMS: cuándo usarlo y cuándo no

Equipo Kairux 6 min de lectura

CRM a medida con envío de SMS: cuándo usarlo y cuándo no

Un CRM a medida con envío de SMS es un sistema que manda mensajes de texto desde la ficha del cliente: recordatorios de cita, códigos, avisos de entrega o confirmaciones. Es un canal más, que no sustituye a WhatsApp sino que lo completa para quien no lo usa, no lo mira o necesita un aviso que llegue seguro.

Piensa en un taller con 120 clientes. La mayoría contesta con WhatsApp Business, pero 15 clientes son personas mayores que solo leen mensajes de texto. Si el recordatorio de la revisión va por un canal que no miran, el hueco de agenda queda vacío. Con SMS desde el CRM, ese recordatorio llega al móvil de todos, sin instalar nada.

Primero verás cuándo tiene sentido el SMS y cuándo es mejor WhatsApp; además, qué mensajes enviar, qué permisos pedir y qué preguntar antes de construirlo, según el caso de tu negocio.

¿Cuándo tiene sentido un CRM a medida con envío de SMS?

El SMS tiene sentido cuando el cliente no usa WhatsApp, cuando el aviso es urgente y no puede esperar a que alguien abra una aplicación, o cuando la persona no tiene datos móviles. Es un canal sencillo y universal, con menos funciones pero más alcance.

Por ejemplo, una clínica de fisioterapia puede mandar la confirmación de una cita a las 18:00 de la víspera. Un mensajero avisa de que llega en 20 minutos. Una academia avisa de un cambio de aula a los 40 alumnos. En los tres casos, un mensaje corto basta y no necesita respuesta larga.

Además, el SMS sirve de plan B: si un WhatsApp no se entrega en 24 horas, el CRM puede mandar un SMS, según el caso. Si el cliente charla y pregunta mucho, conviene hablar con WhatsApp Business, porque admite imágenes y conversación.

¿Qué mensajes conviene enviar por SMS?

Conviene enviar mensajes breves, con un único dato o una única acción: una hora, un enlace, un código, un aviso. Un SMS no es el sitio para explicar un presupuesto ni para mantener una conversación larga.

  • Primero, recordatorios de cita con la hora y la dirección.
  • Además, avisos de entrega, recogida o reparación terminada.
  • Por último, códigos de verificación y confirmaciones de reserva.

Imagina un mensaje de 160 caracteres: «Tu revisión es mañana a las 10:00 en el taller. Si no puedes venir, avísanos por WhatsApp.» Dice quién escribe, cuándo y qué hacer. Si el cliente quiere cambiar la hora, lo hace con WhatsApp Business en menos de 2 minutos. Con 50 citas semanales, ese recordatorio reduce el hueco de las que se olvidan, y el cliente lo lee en 10 segundos. Según el caso, el CRM añade el nombre del negocio al principio para que nadie piense que es publicidad.

¿Qué permisos y límites hay con los SMS?

Un SMS comercial necesita que la persona haya aceptado recibir mensajes, igual que cualquier otro canal. Los avisos de servicio, como el recordatorio de una cita que el cliente ya pidió, son de otra naturaleza y se justifican por la relación que ya existe.

Según el RGPD, hay que informar de para qué se guarda el teléfono, usar el dato solo para esa finalidad y permitir que la persona deje de recibir mensajes. Por ejemplo, cada SMS de promoción puede incluir una forma de darse de baja, y el CRM anota la baja en la ficha para no volver a escribir. La baja se atiende en 24 horas, y el consentimiento se revisa cada 12 meses con Google Sheets o con el panel.

Además, la Ley 11/2022 reconoce el derecho a no recibir llamadas comerciales no deseadas. Para SMS de promoción conviene aplicar el mismo criterio de consentimiento. Lee CRM y RGPD para el marco general de datos, y pregunta siempre a tu asesor legal por casos concretos.

¿Cómo se conecta el SMS al CRM?

El envío de SMS se conecta con un proveedor de mensajería que ofrece una forma de enviar mensajes desde otros programas. El CRM le pasa el teléfono y el texto, y el proveedor entrega el mensaje y devuelve si llegó. El coste por mensaje lo paga el negocio.

Imagina que el CRM manda 300 mensajes de texto al mes. La ficha de cada cliente muestra los enviados, la hora y si fueron entregados, junto a los WhatsApp y las llamadas. Así, quien atiende al cliente ve toda la historia en un solo sitio, con la misma ficha de siempre.

Además, se puede construir una regla: si un cliente no responde a WhatsApp Business en 24 horas, se le manda un SMS. Primero se prueba con 20 clientes, y los resultados se miran con Google Sheets o con el panel; después se mide y por último se amplía, según el caso. Esta función se estudia en la videollamada, con tu volumen y tus mensajes delante.

¿Cuándo es mejor WhatsApp que un SMS?

WhatsApp es mejor cuando hace falta conversación, imágenes o documentos, y cuando el cliente ya escribe por ahí. Con WhatsApp Business se pueden enviar fotos, hacer preguntas y recibir respuestas, y el asistente de IA puede atender en cualquier momento.

Por ejemplo, un cliente que quiere cambiar la hora de su cita escribe con WhatsApp Business y la IA le ofrece tres huecos en 2 minutos. Con un SMS tendría que llamar. Además, pasadas 24 horas desde su último mensaje, WhatsApp solo deja escribirle con plantillas aprobadas por Meta, y el SMS no tiene esa ventana.

Por eso, según el caso, muchos negocios usan ambos: WhatsApp para el trato diario y SMS para lo que no puede fallar. Para el CRM que une los dos mira CRM con WhatsApp, y para el marco, cuánto cuesta un CRM a medida. El conjunto está en CRM a medida con agentes de IA.

Preguntas frecuentes

¿Puede el cliente contestar a un SMS?

Puede contestar si el proveedor lo permite, y el CRM recoge la respuesta en la ficha. Pero una conversación larga por SMS es incómoda, y por eso se suele pedir que la respuesta sea una palabra concreta, como «SÍ» para confirmar o «NO» para anular, o que el cliente pase a WhatsApp.

Por ejemplo, un recordatorio dice «Responde SÍ para confirmar tu cita del jueves». Si el cliente contesta SÍ, la ficha cambia a confirmada. Además, si contesta algo distinto, el aviso pasa a una persona del equipo. Con 40 citas, quizá 30 responden con una sola palabra en menos de 2 horas. Primero se envía, después se espera la respuesta y por último se actualiza la cita en Google Calendar, según el caso.

¿Cómo sé si un SMS ha llegado?

Lo sabes por el estado de entrega que devuelve el proveedor: enviado, entregado o fallido. El CRM lo guarda en la ficha, junto a la hora, de modo que el equipo sabe si el cliente recibió el recordatorio o hay que llamar. Un teléfono apagado o un número erróneo aparece como fallido, y el equipo lo corrige en 2 días con WhatsApp Business como alternativa.

Imagina que 5 de 100 mensajes salen como fallidos. El CRM los lista para revisar los teléfonos y corregirlos. Además, el panel de métricas cuenta cuántos se entregan cada semana, y ese dato ayuda a decidir si merece la pena seguir. Según el caso, un fallo repetido genera una tarea para llamar al cliente y pedirle un número válido, con WhatsApp Business como alternativa.

¿Qué pasa con los números de fuera de España?

Los números de otros países pueden recibir SMS, pero el coste y la entrega varían según el país y el proveedor. Conviene guardar el teléfono con el prefijo internacional y marcar el país en la ficha, para que el CRM elija el canal más adecuado.

Por ejemplo, un alquiler vacacional con huéspedes de 6 países puede mandar la clave de acceso por SMS a quien no usa WhatsApp. Además, se prepara el texto en varios idiomas. Según el caso, para clientes extranjeros se prefiere WhatsApp Business, porque la mayoría ya lo tiene instalado y la entrega no depende de la operadora. Se prueba con 10 mensajes antes de activarlo para todos, y se revisa tras 2 semanas con Google Sheets.

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