Te llega la propuesta de un proveedor de aparatología con la presoterapia como la joya de la corona. Cifras bonitas, financiación a tres años, promesas de “amortización en dos meses”. Antes de firmar nada, hagamos números de verdad, sin el discurso comercial de por medio.
Cuánto cuesta meter presoterapia en tu centro
El precio del equipo varía mucho según gama y número de cámaras del traje. Como orientación:
- Equipos básicos (4-6 cámaras, un traje): entre 800 y 1.800 €.
- Gama media (16-24 cámaras, presión regulable por zonas): entre 2.000 y 4.500 €.
- Gama alta con doble traje o combinada con otras tecnologías: 5.000 € en adelante.
A eso hay que sumar el traje de repuesto (150-400 €), y si quieres ofrecerlo en dos cabinas a la vez, el equipo se duplica. No es solo el aparato: necesitas hueco físico, camilla o sillón reclinable, y tiempo de formación para que el personal lo use bien y no sea “encender y listo”.
¿Tienes un centro de estética? Te contamos cómo tu WhatsApp puede responder solo.
💬 Háblanos por WhatsAppÚnete al grupo de novedadesQué precio cobrar por sesión
El precio depende de tu zona y del posicionamiento del centro, pero estos son los rangos habituales en España:
| Formato | Precio orientativo |
|---|---|
| Sesión suelta (30-45 min) | 15-25 € |
| Bono de 5 sesiones | 60-100 € |
| Bono de 10 sesiones | 110-180 € |
| Combinada con otro tratamiento (radiofrecuencia, cavitación) | 30-50 € |
La presoterapia sola rara vez es rentable como producto único. Su fuerza está en venderla como complemento: post-tratamiento corporal, recuperación tras depilación láser en piernas, o parte de un pack de “día de mantenimiento”. Ahí es donde el ticket medio sube de verdad.
El cálculo de rentabilidad real
Imagina un centro que compra un equipo de gama media por 3.000 € y cobra 20 € por sesión suelta, con un coste variable (electricidad, desgaste, tiempo de personal) de unos 4 € por sesión.
Margen por sesión: 16 €. Para amortizar el equipo necesitas 188 sesiones. Si dedicas una hora al día a este tratamiento y haces 4 sesiones semanales, tardas casi un año en recuperar la inversión solo con ese hueco.
La cuenta cambia si:
- Lo vendes siempre en bono, no en sesión suelta (mejora el flujo de caja desde el primer mes).
- Lo combinas con otro tratamiento y subes el ticket medio a 35-40 €.
- Llenas los huecos muertos de la agenda (primeras horas de la mañana, después de cancelaciones) con este servicio, porque no requiere una esteticista especializada todo el rato.
El problema real no es el aparato, es la ocupación
Aquí está el error que veo más a menudo: se compra el equipo pensando en el precio por sesión, pero la rentabilidad depende de cuántas sesiones metes al mes, no de cuánto cobras por una.
Un aparato de 3.000 € parado tres días a la semana no es rentable aunque cobres 30 € por sesión. Un aparato de 1.500 € que se usa cada hueco libre, sí lo es aunque cobres 18 €.
Por eso el cálculo de rentabilidad tiene que incluir la tasa de ocupación real de esa cabina, no solo el precio de venta. Y ahí es donde muchos centros pierden dinero sin darse cuenta: agendas mal gestionadas, huecos que se quedan vacíos porque nadie los rellena a tiempo, o plantones que dejan la cabina parada sin previo aviso.
Cómo evitar que el aparato se quede sin usar
La presoterapia es un tratamiento perfecto para rellenar huecos cortos entre citas más largas, pero solo si tu sistema de reservas te permite verlo así. Si sigues gestionando la agenda a mano o con un cuaderno, es fácil que esos huecos pasen desapercibidos.
Un software de gestión para centros de estética te muestra de un vistazo qué cabinas están libres y durante cuánto tiempo, para poder ofrecer presoterapia como “relleno” cuando llega una clienta con prisa o cuando cancelan una cita de última hora.
También ayuda mucho tener un canal automatizado para avisar a clientas de bonos que llevan semanas sin usar su última sesión. Un agente de IA en WhatsApp puede mandar ese recordatorio sin que tengas que acordarte tú, y eso, multiplicado por decenas de clientas al mes, es lo que marca la diferencia entre un equipo amortizado y uno acumulando polvo.
Reducir plantones en un tratamiento de bajo coste por sesión
Con tratamientos de ticket bajo como la presoterapia, un plantón duele más en proporción. Perder una sesión de 20 € no parece grave, pero si se repite cinco veces a la semana, son 100 € semanales que no vuelven.
Los recordatorios automáticos antes de la cita son la medida más simple y efectiva para reducir los plantones en tu centro de estética, y en un servicio que se agenda con frecuencia (varias veces por semana por clienta), el ahorro se nota rápido en la caja.
Entonces, ¿merece la pena?
Sí, casi siempre, pero no por el precio por sesión sino por lo que aporta a tu agenda: llena huecos, sube el ticket medio cuando la combinas con otros tratamientos, y fideliza porque genera visitas frecuentes.
Antes de comprar, calcula tu punto de equilibrio real con tu tasa de ocupación esperada, no con la que te promete el vendedor. Y asegúrate de tener un sistema que te permita aprovechar cada hueco libre y recordar a tiempo cada cita, porque ahí es donde realmente se gana o se pierde la inversión.
📌 Guía principal: descubre todo lo que un agente de IA para WhatsApp en centros de estética puede hacer por tu negocio.




