IA para electricistas: atender avisos mientras trabajas

Equipo Kairux 6 min de lectura

IA para electricistas: atender avisos mientras trabajas

La IA para electricistas es un asistente que contesta los avisos por WhatsApp y por teléfono mientras el equipo está en una instalación, pregunta qué ha ocurrido y deja la visita agendada. Sirve para el trabajo que no admite espera: la llamada que entra justo cuando tienes las manos dentro de un cuadro eléctrico.

Harvard Business Review publicó en 2011 un estudio de 2.241 empresas: tardaban de media 42 horas en responder a un lead de internet, es decir, a alguien que ha pedido información. Por ejemplo, un electricista que devuelve a las 14:00 la llamada perdida de las 10:00 suele encontrar al cliente con otro profesional ya contratado.

Esta guía explica qué hace la IA y cómo empezar. La parte de fichas y presupuestos está en el CRM para electricistas, fontaneros y oficios.

¿Qué tareas hace la IA para electricistas?

Las tareas que hace la IA son las de comunicación que se repiten cada día: contestar, preguntar lo básico, ordenar la información y proponer hora. No toca ningún cable ni da diagnósticos técnicos, pero deja cada aviso preparado para resolverlo en la primera visita.

  • Contestar al momento a cualquier hora, también de madrugada y en festivos.
  • Preguntar lo imprescindible: dirección, qué ha pasado y desde cuándo.
  • Pedir una foto del cuadro o del enchufe afectado, por WhatsApp Business.
  • Proponer un hueco y apuntar la cita en Google Calendar.

Por ejemplo, un cliente escribe a las 21:30 que salta el diferencial cada vez que enciende el horno. El asistente pregunta desde cuándo ocurre, pide una foto y ofrece la mañana siguiente. Llegas con el material más probable en la furgoneta, sin haber parado ninguna de tus 2 instalaciones del día. Si contestar a mano te llevaba 5 minutos por aviso, con 10 avisos son 50 minutos menos.

¿Cómo se gestionan las urgencias eléctricas con IA?

Una urgencia eléctrica es cualquier aviso con riesgo, como olor a quemado, chispas o un cuadro caliente, y la IA la separa del resto con reglas que fijas tú antes de empezar. En esos casos no intenta agendar: avisa a la persona de guardia en el acto, según el protocolo que hayas definido.

Imagina que entran 15 avisos a la semana y solo 2 son urgentes de verdad. Sin filtro, los 15 llegan revueltos. Con la IA, el aviso sigue un orden:

  • Primero se clasifica según las señales de riesgo.
  • Además, la urgencia llega al móvil del técnico con nombre, dirección y lo que ha contado el cliente.
  • Por último, el resto queda en la agenda.

Según el caso, también se decide qué hacer fuera del horario de guardia. Por ejemplo, derivar a un compañero con WhatsApp Business o dejar la cita para primera hora.

¿Puede la IA presupuestar una instalación?

El presupuesto es un trabajo mixto: la IA puede recoger todos los datos, pero no calcularlo sin las reglas que pongas tú. Para un punto de recarga o un cambio de cuadro, el asistente reúne los datos clave:

  • La potencia contratada y el tipo de vivienda.
  • La distancia entre el punto de recarga y el cuadro.
  • Fotos y medidas del recorrido del cable.

En la práctica, esos datos ahorran la primera visita de comprobación. Si cada visita ocupa 90 minutos, quitar 4 a la semana libera 6 horas para trabajo que sí se cobra. La cifra final la decide una persona.

Además, el asistente puede explicar que el importe depende de lo que se vea in situ y proponer visita. Si defines precios cerrados para trabajos sencillos, como cambiar un enchufe, los comunica tal como los escribas.

¿Y cuando estás en una obra y entra una llamada?

El agente de llamadas es la voz que coge el teléfono cuando tú no puedes: se presenta como asistente virtual, pregunta qué necesita la persona y deja todo apuntado. La llamada queda transcrita en la ficha, así que al terminar la obra lees un resumen en vez de escuchar buzones de voz.

Piensa en un día con 3 llamadas perdidas mientras tiras cable en un edificio. Primero el llamante recibe respuesta. Después se agenda la visita que cuadra con tu ruta. Por último te llega la lista a la hora que prefieras. Hay más sobre el tema en el agente de voz con IA.

La normativa europea de IA pide transparencia: el cliente tiene que saber que habla con una IA. Por eso el agente se identifica como asistente virtual desde el primer segundo,.

¿Cómo se pone en marcha en un negocio de instalaciones?

Poner en marcha la IA es un proceso corto: consiste en decidir qué puede contestar, qué avisos pasan a una persona y con qué horario se agenda. Después, el asistente se conecta a tu WhatsApp con el número de siempre, por la API oficial.

  • Fase 1: escribes las respuestas y las reglas de urgencia.
  • Fase 2: se conecta el calendario y se prueba con avisos reales.

Pasadas 24 horas desde el último mensaje del cliente, WhatsApp solo deja escribirle con plantillas aprobadas por Meta. Durante las primeras 2 semanas conviene leer los mensajes reales, unos 20 minutos al día.

Si más adelante quieres captar clientes nuevos, tienes la guía de cómo conseguir clientes como electricista. Y si tu caso se parece más al de otro oficio, mira la IA para fontaneros. En Kairux lo vemos en una videollamada de 45 minutos sin compromiso, con tu caso delante. Empieza por la página de agentes de IA.

Preguntas frecuentes

¿La IA puede decidir si un aviso es peligroso?

La IA no decide si una instalación es segura: aplica una lista de señales de alarma que escribes tú, como olor a quemado, chispas, cuadro caliente o agua cerca de enchufes. Cuando el cliente menciona alguna, el asistente avisa al instante a la persona de guardia y no intenta agendar. Por ejemplo, ante un mensaje que dice «huele a plástico quemado», el aviso llega a tu móvil en menos de 1 minuto.

Además, la lista se revisa con casos reales durante las primeras 3 semanas, desde Google Calendar hasta el panel. Si un mensaje dudoso se le escapa, se añade la expresión. En la duda, el asistente prefiere pasar la conversación a una persona antes que dejar una urgencia en la agenda del día siguiente. El criterio técnico sigue siendo siempre del instalador, y se repasan 10 mensajes dudosos cada semana.

¿Qué pasa si el cliente manda fotos del cuadro?

Las fotos son archivos que se guardan en la ficha del cliente junto con la conversación, y las ves antes de salir hacia la visita. El asistente puede pedirlas con una frase sencilla: «¿Puedes mandarme una foto del cuadro con la tapa abierta?». No interpreta el estado de la instalación ni opina sobre si cumple la normativa. Las fotos sirven para que tú, con tu criterio de instalador, decidas qué material llevar y cuánto tiempo reservar.

En la práctica, una foto del cuadro evita volver a la furgoneta a buscar material. Con 10 avisos a la semana y una foto útil en 6 de ellos, ahorras varios viajes al almacén. Además, si la imagen sale borrosa, el asistente pide otra. Los archivos quedan en servidores de la Unión Europea, con copias diarias cifradas y doble factor de acceso.

¿Puedo seguir contestando yo si quiero?

Puedes entrar en cualquier conversación cuando quieras, desde el panel o desde la app de WhatsApp Business gracias a la coexistencia. El asistente deja de contestar en ese hilo mientras escribes tú, y la ficha registra todo lo hablado para que nadie repita preguntas. Es útil con clientes habituales, con comunidades de vecinos o con encargos grandes de más de 2 días.

Por ejemplo, un administrador de fincas con el que trabajas desde hace años no necesita pasar por el filtro de siempre. Se puede marcar a esos contactos para que los atiendas tú, y el asistente solo se ocupa de los números nuevos. Así conservas el trato personal donde importa y delegas lo repetitivo, sin cambiar de número ni de forma de trabajar. Con 20 clientes de confianza marcados, el resto de mensajes, unos 30 a la semana, los atiende el asistente.

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